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Un recuerdo puede ser muy poderoso, podemos tenerlo presente a nuestro antojo, a veces incluso sin cerrar los ojos ,

vuelve a estar frente a nosotros una y otra vez..podemos jugar con él, inventar , imaginar cómo hubiera sido, si ese momento se hubiera desarrollado de otra manera, qué hubiera sido de nosotros, adónde habríamos ido, en qué otro espacio hubiéramos despertado.

Ese recuerdo que es tan nítido, que tanto disfrutamos, lo tenemos guardado como un tesoro, no deseamos compartirlo con nadie, lo queremos sólo para nosotros, para saborearlo envueltos en el silencio de la noche e incluso en el bullicio de estar con una multitud donde nos sentimos aislados y solos

Así fuí guardando muchos recuerdos, los más queridos, los que consideraba solo míos

Y después

Al cabo del tiempo

Quería volver a tocarlos, a sentirlos, quería que me hablasen, que me mirasen

Pero no podía verlos claramente, me desesperaba, pensaba..hoy estoy con preocupaciones, eso me desenfoca

He descubierto que no

Que un recuerdo puede ser muy poderoso…pero el tiempo es implacable