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Raymond Queneau

Pablo entra en el laboratorio, tarde, parece su seña de identidad, muchas veces me pregunto si se dará cuenta, si lo hace adrede, a propósito, por llamar nuestra atención, esto me genera muchas dudas de cómo es, como se siente rodeado de nosotros, noto como observa a su alrededor, aunque a la vez intenta pasar inadvertido. No sé casi nada de cómo es su carácter, creo que intenta ocultarlo, pero al tiempo y solo de vez en cuando deja caer una de sus frases acidas, no para causar dolor, para hacerse notar, reivindicar su presencia, pero no de protagonista,no, no…más bien de pasota, como que no se compromete con lo que hace ..pero en realidad le encanta Me cruzo con él por el pasillo, y después nos encontramos al lado de la cafetera, no da conversación, sonríe y te deja pensar o te deja agobiarte solo, sin participar, parece que insiste en ese juego que le divierte, dejarte descolocado.

Pablo siempre llega tarde, desprecia a sus compañeros, le gusta que lo comenten, que sepan que hace lo que le da la gana, que pasa de ellos, de sus normas, va a su aire, de pasota intelectual con sus frases siempre oportunas, hace que te sientas en evidencia, las tiene bien pensadas, con ese aspecto desaliñado, se cree con derecho a todo, nos mira como si fuéramos insectos a su alrededor, zumbando mientras él nos sonríe con ironía, lo detesto. Cuando coincidimos en la maquina de café, intento entablar una conversación, por educación, porque me abruma el silencia al lado de alguien, pero entonces me siento mal porque sé que no me va a contestar siquiera, hará un gesto de condescendencia o de  déjame en paz y me hundirá la mañana. Cada día pienso que no iré cuando este él allí, creo que lo sabe y lo provoca, me desconcentra totalmente.

Pablo llega corriendo, super agobiado, odia llegar tarde, pero tiene tanta carga familiar, tantas responsabilidades que todos nos sentimos mal por él, nunca le decimos nada, ni se lo recriminamos, al contrario, hacemos como que no nos damos cuenta, le cubrimos de forma inconsciente, sin ni siquiera estar de acuerdo entre nosotros. Siempre nos mira tímido, es poco hablador, tenemos la sensación que envidia nuestra vida, más despreocupada, de bromas y risas por cualquier cosa, él intenta participar, pero esta aislado y eso  parece que le hace sentir aún peor. Siempre procuro hablar con él en la maquina del café, buscar ese momento a solas, planteo algo que pudiera interesarle, pero entonces coge el teléfono y me dice que tiene que hacer una llamada urgente y me quedo completamente desolada, vuelvo a mi espacio aturdida y sola.

Pablo siempre ficha en el laboratorio después de los demás, eso me enfada, quiero que sea responsable y lo es en su trabajo, mucho, pero es pasota, parece que todo le da igual, y no lo soporto, no puedo, porque estoy total y absolutamente pendiente de todo lo que hace, lo que dice, me obsesiona. Deseo con todas mis fuerzas que me sonría, me mire como yo a él. Me levanto todos los días mucho antes para estudiar con tranquilidad lo que me voy a poner, lo que podría gustarle, pero nada parece que le importe. No quiero decirles a mis compañeros esta sensación que siento de enamoramiento, de abandono, de rechazo…Me asusta pensar que se den cuenta, que lo noten, entonces pretendo ser como él, mirar por encima, pero no lo consigo y me siento triste, pienso en enfocarme solo en el trabajo y dejar fuera de mi todas esas sensaciones que siento a su lado..entonces me acerco a la maquina del café, veo que viene, me pongo tan nerviosa que huyo y pienso que no soy nada para él.